El colapso de un inmueble que se encontraba en proceso de demolición y que terminó desplomándose sobre el Viaducto Presidente Miguel Alemán encendió nuevamente las alertas sobre la supervisión y seguridad de las obras en la Ciudad de México.
El incidente ocurrió en las inmediaciones de la calle Minería, en la colonia Escandón, alcaldía Miguel Hidalgo, donde parte de la estructura cayó hacia la vialidad, provocando afectaciones a la circulación y daños a un vehículo. De acuerdo con los reportes disponibles, una persona resultó lesionada.
Tras el accidente, equipos de emergencia y autoridades acudieron al sitio para acordonar la zona y realizar labores de revisión y retiro de los materiales que quedaron sobre la vialidad. Este miércoles continuaban los trabajos, mientras permanecía cerrado un tramo de los carriles laterales del Viaducto Miguel Alemán.
El caso también abrió una discusión sobre quién debe responder cuando una obra de demolición presenta fallas en sus procesos de seguridad.
El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, señaló que será la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México la encargada de determinar quién tomó las decisiones que pudieron derivar en el colapso. El funcionario sostuvo además que la supervisión técnica de una obra corresponde al Director Responsable de Obra (DRO).
La investigación será fundamental para establecer si el derrumbe obedeció a una falla estructural, a un procedimiento inadecuado de demolición, a deficiencias en la supervisión o a una combinación de factores.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa un problema que preocupa a especialistas: la existencia de inmuebles deteriorados o con daños estructurales que permanecen durante largos periodos sin recibir una intervención adecuada. Investigadores de la UNAM han advertido que existen edificios afectados desde el sismo de 2017 que todavía enfrentan obstáculos para ser rehabilitados.
Más allá de las afectaciones viales, el derrumbe plantea una pregunta de fondo: ¿qué tan rigurosos son los mecanismos de supervisión antes y durante la demolición de un inmueble que se encuentra junto a una de las vialidades más transitadas de la capital?
La respuesta tendrá que surgir de la investigación de las autoridades, pero el accidente evidencia que una demolición no puede tratarse como una obra menor. Cuando una estructura se encuentra a centímetros de una vialidad de alta circulación, cualquier error de cálculo, supervisión o ejecución puede convertirse en un riesgo para trabajadores, automovilistas y peatones.
Ahora corresponderá a la Fiscalía determinar responsabilidades y establecer si se cumplieron los protocolos y requisitos técnicos correspondientes antes de iniciar los trabajos de demolición.
