La Encuesta Nacional de Recursos Humanos 2026, elaborada por Sesame y aplicada a 227 directivos de Capital Humano de todo el país, reveló que las organizaciones mexicanas aún enfrentan importantes desafíos para consolidar el aprendizaje y la reconversión de habilidades como parte de su estrategia de negocio. Los resultados muestran que, pese a la acelerada transformación digital y la evolución del mercado laboral, la capacitación todavía no se posiciona como un motor estratégico para impulsar la adaptación y evolución de los colaboradores.
De acuerdo con el estudio realizado por Sesame, el 82% de los trabajadores afirma no haber recibido capacitación para el uso de herramientas de inteligencia artificial de propósito general, una situación que refleja el rezago existente frente a tecnologías que ya forman parte de los procesos productivos y administrativos en distintos sectores.
Asimismo, 42% de los Directivos en Recursos Humanos entrevistados señaló que en su organización no existe una estrategia activa para responder, en términos de habilidades, a las demandas futuras del mercado laboral mediante procesos de upskilling y reskilling. A esto se suma que 31% desconoce si existe un plan formal para fortalecer capacidades que permitan asumir nuevas funciones o mejorar el desempeño en el rol actual.
La encuesta de Sesame también identificó que solo 32% de las empresas proporciona soluciones de capacitación alineadas a las prioridades del negocio, mientras que el rubro relacionado con reconversión de habilidades obtuvo la calificación más baja, con apenas 54% de aprobación.
De acuerdo con los resultados, 70% de los directivos asegura que la capacitación está alineada con las prioridades del negocio, lo que refleja una percepción positiva sobre la relación entre desarrollo profesional y objetivos organizacionales. Además, el uso de plataformas de e-learning y retos prácticos en el entorno laboral obtuvo una aceptación de 69%, mostrando que las organizaciones comienzan a incorporar mecanismos de aprendizaje más dinámicos y vinculados con la operación diaria.
No obstante, el estudio advierte que la principal área de tensión continúa siendo la falta de estrategias formales de reconversión de habilidades, lo que podría limitar la capacidad de las compañías para cubrir nuevas posiciones, responder a cambios tecnológicos y mantener competitividad en un entorno laboral cada vez más dinámico.
La investigación elaborada por Sesame también retoma hallazgos del Informe Global de Tendencias de Capital Humano de Deloitte, el cual señala que el ritmo del cambio ya supera la capacidad de adaptación de muchas personas. Según dicho reporte, casi dos tercios de los trabajadores se sienten abrumados por la velocidad de transformación y 49% teme quedarse atrás ante los cambios tecnológicos y organizacionales.
En este contexto, Fernanda Cater Villarreal, Country Manager de Sesame, señaló que las organizaciones necesitan replantear el aprendizaje como una estrategia permanente y no únicamente como una acción aislada.
“Hoy las empresas enfrentan un entorno donde las habilidades se vuelven obsoletas con mayor rapidez.
La capacitación continua, el upskilling y el reskilling ya no son opcionales, sino elementos fundamentales para mantener la competitividad, fortalecer la adaptación al cambio y preparar a los equipos para convivir con nuevas tecnologías como la inteligencia artificial”, afirmó.
La Encuesta Nacional de Recursos Humanos 2026 de Sesame en su dimensión, Capacitación, concluye que, aunque existe conciencia sobre la importancia del aprendizaje, aún persisten brechas estructurales en seguimiento, liderazgo y estrategias de formación.
El desafío para las organizaciones será convertir el desarrollo de habilidades en un sistema sostenido que permita acelerar la adaptación y fortalecer el talento frente a los cambios del mercado laboral.
