La multinacional SIG anunció un plan de expansión en su planta de Querétaro con el que busca duplicar su capacidad de producción en Norteamérica hacia 2028, en línea con su estrategia de crecimiento regional y relocalización de operaciones.
El proyecto contempla elevar la producción anual de envases de 1,500 millones a 3,000 millones de unidades, mediante la incorporación de nuevas líneas de producción y la integración de procesos estratégicos, como la extrusión, lo que permitirá generar eficiencias operativas y reducir la dependencia de manufactura en Europa.
El anuncio se realizó en un evento encabezado por el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, acompañado de representantes de organismos industriales como CANAINCA, CANILEC y el Consejo de la Comunicación, así como directivos de la compañía.
La expansión se ejecutará en dos fases. La primera iniciará en 2026 con la incorporación de nuevas tecnologías de acabado; posteriormente, en 2027, se instalará una nueva línea de impresión. La segunda fase, prevista para concluir a finales de 2028, integrará procesos clave para consolidar economías de escala.
De acuerdo con Ricardo Rodríguez, presidente de SIG para las Américas, México se mantiene como un mercado estratégico para la compañía. “Con esta expansión podemos duplicar nuestra capacidad de producción y fortalecer nuestras operaciones para ser más ágiles, eficientes y cercanos a nuestros clientes en la región”, señaló.
Actualmente, el 70% de la producción de la planta se destina al mercado nacional, mientras que el 30% se exporta a Estados Unidos y Canadá, posicionando a Querétaro como un hub relevante dentro de la cadena de suministro de la empresa en Norteamérica.
El proyecto también contempla la generación de aproximadamente 40 nuevos empleos directos, que se sumarán a los 254 puestos actuales, contribuyendo al desarrollo industrial del estado.
La expansión permitirá trasladar a México parte de los procesos productivos que hoy se realizan en Europa, fortaleciendo la estrategia de nearshoring de la compañía, reduciendo tiempos de entrega y aumentando la flexibilidad para atender la demanda de clientes del sector de alimentos y bebidas en la región.
Con esta inversión, SIG refuerza el papel de México como plataforma manufacturera clave dentro de su estrategia global, en un contexto donde la relocalización industrial continúa ganando terreno en Norteamérica.
